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CON UN PAN

 Debajo del brazo es lo que dicen que traen los niños. Lógicamente, el económico es un tema que preocupa a la hora de traer a un ser humano a este mundo. De ahí el dicho, el cual tiene cierta similitud con aquella otra frase bíblica que rezaba “Dios proveerá” o la tan típica gallega “malo será”. Todas ellas vienen a resumir la necesidad de mirar al futuro con esperanza arriesgándose a continuar hacia adelante sin amedrentarse demasiado por los miedos que puedan surgir dado que, de lo contrario, la mayoría de las veces uno no se movería de donde está. Lo que ocurre es que, en el caso de los bebés, ya no se trata de nosotros mismos, puesto que estamos implicando a un tercero (completamente irresponsable, por cierto). Pero en contra de los miedos pecuniarios de los padres (sobre todo en los últimos tiempos) ante la posibilidad de que a su criatura le pueda llegar a faltar algo, está la experiencia pasada de los que con anterioridad se vieron en esa situación y que en muchísimos casos comentan que si se espera, nunca llega el momento ideal, lo cual también ocurre en otros órdenes de la vida. Entre lamentarnos o regocijarnos por el pasado y preocuparnos por el futuro, se nos olvida vivir el presente.

 Tomando la frase en su sentido más literal es lo que han hecho los amigos de San Brandán y gracias a mi hija, ya hemos recibido 3 barras de pan gratis hasta ahora. Continuando con la misma filosofía he esperado a ver si llegaba hasta mi el cliente o el contrato del siglo y también he jugado un par de veces al euromillones, a ver si la divina providencia cumplía con la sabiduría popular y me caía un piquito. Hasta que me he dado cuenta de que a quien se le ocurrió la famosa frasecilla no hablaba del vil metal. Parece evidente que el pan que traen los niños debajo del brazo no tiene nada que ver con lo material. Sí es verdad que uno está más motivado y, por tanto, al poner más empeño en su trabajo es posible que obtenga mejores resultados tan necesarios en la nueva situación. También están los regalos que tus amigos te hacen y que sirven de inestimable ayuda en un momento de mucho gasto. Aprovecho la ocasión para dar las gracias a todos aquellos que se han acordado (y se acordarán) de agasajarnos con algún detalle.

 Pero realmente, lo que trae a tu vida la pequeña criatura no se puede cuantificar, ya que, como decía Antoine de Saint-Exupéry, es invisible a los ojos. Ese es el verdadero pan de los bebés,  esa alegría, amor, desprendimiento, ilusión, generosidad, paz,… Tan grande es la carga que portan en sus pequeños bracitos. Lo siento por algunos de los que no son padres porque los que sí lo son entenderán perfectamente de lo que hablo. Y yo he tenido la suerte de vivirlo dos veces.

  1. Mireya04-04-13

    Estás por hacerme llorar…menos mal que las hormonas están volviendo a sus puestos!!!

  2. Noemborques04-04-13

    Es la pequeñita, que me inspira.

  3. Noemborques04-04-13

    ¿O es por los fallos ortográficos?

  4. Mireya04-05-13

    Es tu derroche de ternura y sensibilidad…no hay más que verte con tu bebé!!!

  5. Jesus Garcia04-06-13

    Espero que esta llegada, os haya llenado a los tres de ilusiones y proyectos y que se cumplan con creces. Ahora si sois mas que nunca 4×4.

  6. Carlos04-06-13

    Eso es verdad Jesús. Gracias por tus palabras.

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