28 MAR
Actualidad

MARRUECOS 3

Por Enrique Martínez

Son las 10 de la mañana y después de desayunar, salimos de nuestro Hotel tras una cálida despedida de su dueño Harib. Nos dirigimos a la mezquita de Aït Ben Haddou, en donde Moha nos espera para hacernos el tour guiado por toda la ciudad fortificada patrimonio de la UNESCO. Nos cuenta toda la historia de su pueblo, el Beréber, y nos muestra su casa, en la cima de la Kasbah. Nos sacamos multitud de fotos y nos sentimos casi como unos habitantes más de esta ciudad milenaria.

Tras la visita, cogemos los coches rumbo a la garganta del Dadès. Para ello tenemos que atravesar la cuidad de Ouarzazate y varios pueblos grandes en los que sortear el tráfico marroquí se convierte en un examen de nivel de conducción. Y ahí está, nos adentramos en la R704; carretera que no abandonaremos hasta bien entrada la tarde-noche con el río Dadès a nuestra vera que nos acompaña en nuestro ascenso de las montañas. Y subiendo subiendo, nos adentramos en unos cañones impresionantes, viendo las formas de sus montañas y los colores de los paisajes enlazando curva tras curva hasta llegar a Timzzillite con su panorámicas y la foto más famosa de estas gargantas. Allí comimos, admirando estas impresionantes vistas en una terraza incomparable.

[caption id="attachment_6289" align="alignleft" width="300"]NOEMBORQUES EN MARRUECOS NOEMBORQUES EN MARRUECOS[/caption]

Después de comer, iniciamos ruta de nuevo por esta R704 y fuimos poco a poco encontrando peor carretera hasta que directamente llegamos a los 90 kms de pista, entre montañas y subiendo a cotas de 2.900 metros donde disfrutamos de lo que nos gusta, el 4x4!!  Me recomendaron esta “carretera” como mayor diversión que las dunas del desierto y, aún no puedo comparar pero, he de decir que fue espectacular. El primer tramo, hasta la cima, subida empedrada y muy estrecha (sobre todo para llamarse carretera) con vistas hacia las montañas y cañones de impresión. Subiendo nos encontramos con un grupo de pastoras con mulas que transitaban por estos caminos rotos a la antigua usanza, o más bien, a la usanza propia de aquí. Ya arriba de todo y después de jugar un poco por la zona, empieza lo bueno!! Barro, roderas, pista rápida, bajadas muy pronunciadas, vadeos, zanjas!!! Todo un curso de conducción sin duda y donde disfrutamos de lo lindo todos los integrantes del grupo, alcanzándonos la noche cuando llegamos justo al asfalto. Una pena porque apenas pudimos ver las gargantas del Todra a nuestra llegada a destino, Tinghir.

Aún así, un día muy muy completo y en el que todos acabamos encantados cenando en el Hotel y recogiéndonos temprano para lo que nos aguarda en la jornada siguiente... las dunas!!!

Mañana seguimos amigos viajeros!!! Nos vemos por las dunas!!!!