23 ABR
DE INTERÉS

CRÓNICA RUTA GALICIA

Uno de los tres grupos que teníamos para la Semana Santa de 2019 estaba formado por algunos de nuestros clientes y amigos de  Portugal. Este era el que me tocaba a mi, minetras que Tonecho iría con Wheeltracks y Quique se marchaba a Marruecos.
Con respecto a mi grupo, el sábado 13 de abril nos dábamos cita en el restaurante Vagonetas, antigua estación de Uxes, para comenzar la ruta de una buena forma: comiendo. Esa tarde tuvimos el primer calentamiento en un trayecto que nos llevaría hasta La Coruña, concretamente al hotel Ibis de La Grela, en dónde además, se realizaría la primera cena.
El segundo día de ruta nos llevaría hasta As Pontes de García Rodríguez en un trayecto de 133 Km. en total. Finalmente, pocos pudimos hacer debido a una avería mecánica en el Terrano, que se solucionó in situ gracias a la colaboración de todos y a la video conferencia con el mecánico. Ciertas dificultades en algunas zonas embarradas tampoco ayudaron y mucho menos la bella costumbre de tomarse su tiempo para la comida: mesa, mantel, sillas y todo cocinado en el momento, con su sobremesa correspondiente. Pero como lo importante no es el objetivo final, sino disfrutar del trayecto, todo perfecto hasta llegar hasta nuestro hotel en As Pontes. Después del aseo, salimos a cenar a un local que ya nos había tratado muy bien en el Iron 24 de noviembre: restaurante O Puxigo. Después de una estupenda cena, rápidamente al hotel, que al día siguiente hay que madrugar para acometer algunas reparaciones. Además del Terrano, hay que hacerle una matrícula al Toyota HDJ 100 (que no quisieron hacerle en el FeuVert de Marineda por ser portuguesa), así como arreglarle un soporte del amortiguador trasero.

A pesar del madrugón, no se pudo encontrar solución para el Terrano. Todo lo contrario ocurrió con el Toyota, que quedó con el amortiguador en su sitio y una matrícula puesta. Sin embargo, todo esto hizo que se retrasase la salida. A la hora de comer, resultó que estaba cayendo el diluvio universal y, por aquello de lo bíblico y de la casualidad, nos resguardamos a las mil maravillas en un soportal lateral de una iglesia. "Gracias a Dios" cuando llegamos a Ferrol lucía el sol y pudimos hacer la visita guiada que teníamos prevista del Castillo de San Felipe. Porque en las rutas de Noemborques no todo va a ser coche y el turismo y la gastronomía forman parte importante de ellas. Una vez finalizada la visita, en el Parador de Ferrol nos solventaron bastante bien la dificultad de aparcamiento, debido a lo señalado de las fechas.

Al cuarto día de ruta tocaba madrugar otra vez para encontrar una solución para los frenos del Terrano y una llanta para el Mitsu de Rui, que había roto la suya el día anterior. La verdad es que estaba resultando una ruta algo accidentada en cuanto a problemas mecánicos. Pero lo que importa no es tener problemas, sino capacidad para solucionarlos. De esta manera y después de algunas llamadas, el Terrano se fue a La Coruña para que en el taller GT-40 le arreglasen los frenos de una vez por todas. Por su parte, con Rui y su Mitusbishi L-200 nos fuimos al polígono de Narón para solventar el tema de la rueda de repuesto. El resto del grupo comenzaba la ruta y a media mañana ya nos juntábamos todos en Cabo Prioriño. Todo un día de una ruta prácticamente por la costa hata llegar a Cariño. Toda esta zona tiene unos paisajes espectaculares. Ante de llega a Cariño estaba nuestro destino para esta noche. Un agradabilísimo establecimiento rural situado en un antiguo molino llamado Muiño das Cañotas. Allí también cenamos y fuimos tratados estupendamente por todo el personal y por Vicente en especial. Desde aquí quiero agradecerles su atención.

Ya en el quinto día de ruta se presentaba una jornada tranquila sin tener que atender ninguna avería previa. Después de recorrer parte de la costa norte de la provincia de A Coruña, a la altura de Viveiro nos dirigíamos hacia el interior. No importaba llegar pronto, ya que en destino nos esperaba el spa del hotel Attica 21 Vilalba. 

El sexto día de ruta se presentaba animado. Después de dejar la tranquilidad de este estupendo establecimiento, comenzábamos la jornada con pistas abiertas que más adelante se convertían en caminos cerrados y algo trialeros. Una pequeña conexión por asfalto nos conducía hasta Baamonde. En seguida comenzaba la diversión en una poza a la que se llegaba por unas pistas muy embarradas y entretenidas. En la poza pasamos un buen rato en todos los sentidos y luego continuamos camino hasta la hora de comer. Por la tarde tocaba visita al museo fortaleza de la Torre de San Paio de Narla. Un viaje al pasado que nos muestra cómo se vivía en este castillo en los siglos XVII y XVIII. Precisamente, en un momento de su historia, pertenecío a un noble portugués llamado Vasco de Seixas. Antes de finalizar la jornada de ruta, todavía tuvimos otra avería en uno de los Jeep Wrangler. Nueva videoconferencia con el mecánico y resuelto rápidamente. Al final del recorrido nos esperaba nuestro alojamiento rural cerca de Melide. A esta localidad bajábamos para degustar, entre otras cosas, un poco de pulpo en el restaurante  A Garnacha, al cual le agradecemos la atención recibida. Al acabar de cenar a dormir a nuestro refugio en Casa de los Somoza.

Al terminar el espléndido desayuno que nos sirvieron en Casa de los Somoza comenzaba el séptimo y último día de nuestro periplo por Galicia. Desde Melide nos dirigíamos hacia Arzúa, más concretamente al embalse de Portodemouros. Una vez cruzado el embalse nos acercábamos a nuestra segunda parada del día: a Fervenza das Hortas. Un poco de caminata merece la pena para disfrutar de este bello paraje, aunque lo peor siempre es la subida. Otro de los elementos importantes en las rutas de Noemborques es el disfrute de la naturaleza. Menos mal que los amigos portugueses van muy bien preparados y al llegar al aparcamiento hay bebida fresca y algún que otro refrigerio. Una vez recuperadas las fuerzas, continuamos el paseo 4x4. Los caminos de llegada a Silleda son muy bonitos y en este punto dejamos el monte para pasar al asfalto y llegar a nuestro destino final. Con una apetitosa comida en el restaurante Porta do Sol de Lamela damos por finalizada nuestra ruta, en la que ha habido de todo un poco: todoterreno, pistas, barro, paisajes, miradores, averías, visitas culturales, trialeras, gastronomía y visitas de parajes naturales. Pero sobre todo muy buen rollo, risas y diversión. 

Dar aire a las ruedas, foto final de grupo y de vuelta a casa. Aunque yo creo que estos días, todos los participantes de la ruta se han sentido un poquito como en casa. Gracias a todos por venir a Galicia y por elegir a Noemborques para vuestras rutas. Estar con todos vosotros ha sido más que un placer; un gusto, un aprendizaje (ya sé un poquito más de portugués) y una diversión.

Todas las fotos estarán disponibles en el evento de nuestra página de Facebook, Noemborques 4x4 y los vídeos en nuestro canal de You Tube, Noemborques.