10 FEB
DE INTERÉS

MITSUBISHI L 200

El jueves de cerveza todos pudieron echarle un vistazo a la nueva Mitsubishi L200. En este caso concreto a una con el acabado Kaiteki. Uno de los pocos todo terreno auténtico que nos podemos comprar en este momento.
Al día siguiente tuvimos la ocasión de probarla un poco. Podríamos decir que dos son los medios naturales de este vehículo: el campo y los polígonos industriales. Aunque con este acabado hay que reconocer que el interior nada tiene que envidiarle a cualqueir turismo.
La unidad probada contaba con la famosa transmisión de Mitsubishi, Super Select. ¿Qué podemos decir? Una maravilla. La reductora resulta un poco larga, pero con el control de descenso se apaña uno bastante bien. El control de tracción y estabilidad se apaga automáticamente al ponerla y el dichoso "start-stop" también puede apagarse, afortunadamente. Los ángulos y dimensiones de este coche son los que son (5,30 de largo y 1,13 de voladizo), pero por lo menos el peso se queda en poco más de 2.000 Kg.
Todo esto, claramente, le afecta en la circulación por carretera y en la ciudad. Para ello tenemos los sistemas de ayuda en aparcamiento y cámara 360º, que resultan muy útiles. Además, hay que reconocer que en carretera cerrada y con baches, yendo con la caja vacía, no rebota demasiado a pesar de las ballestas traseras. Es verdad que este modelo cuenta con todo tipo de sistemas de seguridad: control de descenso, control de tracción y estabilidad ,asistencia de estabilidad del remolque, sistema de mitigación de colisión frontal, detección de ángulo muerto, alerta de salida de carril, etc.
Lo que es innegable es lo espectacular del nuevo diseño que resulta muy llamativo. Como ocurre en otros modelos, por causa de la altura y diseño del morro, el ángulo de visión frontal no es bueno, pero cuenta con cámara delantera. No sé lo que durará si le llega el agua. 
Pero en fin, un coche cómodo y muy bonito que puede ser tuyo desde 28.000 € si te acercas al nuevo concesionario de Mitsubishi en A Coruña. Está en la Grela y se llama Galcar.