24 AGO
DE INTERÉS

RESCATE DE UN TURISMO

En toda recuperación de un vehículo es preciso seguir unos pasos para hacerlo bien.
Lo primero es comprobar que no hay daños personales, que sería lo primero que habría que atender. En este caso, cuando nosotros llegamos, el siniestro ya habia ocurrido hacía tiempo sin consecuencias personales, afortunadamente. Por lo visto, se había soltado el freno del coche, el cual había ido a parar a una cuneta sin causar daño a nadie y practicamente sin sufir desperfectos.
Lo segundo es planificar la recuperación con los pasos a seguir y que todos los intervinientes lo tengan claro. Hay que conocer los elementos que vamos a necesitar y tenerlos preparados.
Después es importante que todas las personas que no participen en el rescate se sitúen a una distancia adecuada para estar seguros y no estorbar.
A continuación, se comienza con el rescate guardando siempre las medidas de seguridad: usar guantes, no situarse debajo del vehículo y procurar asegurar tanto al vehículo rescatado como a todos los que intervengan en la recuperación.
Fianlmente, se procede a la recuperación sin causarle daños al cocche, si es posible.
El vehículo estaba incrustado en la cuneta por su parte delantera, por lo que lo mejor era levantarlo con el gato hinchable para no arrastrar la defensa y poder colocar unas planchas debajo de las ruedas del tren delantero que, además, le servirían de rampa para salir hacia la pista. Previamente se procedío a amarrarlo con el cable de otro todo terreno situado en la línea correcta de arrastre.
En el medio de la recuperación, una vez que las ruedas delanteras estaban ya en la pista, nos paramos para colocar las planchas adecuadamente para que el tren trasero llegue también a la pista y continuar con la recuperación.
Una vez que hemos situado el coche en la pista, se asegura con el freno, una marcha y un calzo si es necesario, para soltarlo del cable y comprobar los daños. Increiblemente el vehículo no había sufrido desperfectos en el siniestro: los frenos funcionaban, no se observaban pérdidas de líquidos y el motor funcionaba perfectamente. 
En la recuperación tampoco sufrió deterioro alguno y pudimos dedicarnos a la parte final de la misma: recoger todo el material y vigilar que no quede ningún desperdicio en la zona.