24 MAR
Actualidad

AUSENCIA POR LLEGAR PRONTO

 Efectivamente, suena un poco raro, pero es lo que ha sucedido. He faltado unos días a mi cita casi diaria con este blog debido a que a mi hija (que, de momento, no ha salido mucho al padre ya que es cierto que a veces llego tarde) ha decidido llegar a este mundo con casi un mes de adelanto.

 Desde luego, en este artículo no hay imágenes porque yo no  soy nada partidario de difundir fotos de ningún niño en internet, pero haré una breve descripción: es preciosa.

 En mi opinión hay dos detalles importantes que se producen cuando tienes hijos: el primero es sorprenderte de cómo una cosita tan pequeña cuyas conexiones neuronales todavía se están formando maneja sin ningún esfuerzo a un adulto hecho y derecho cambiando su instinto, su percepción de las cosas y, en definitiva, toda su vida. La segunda es que, ya desde los primeros días, te das cuenta de todo el trabajo y el esfuerzo que tus padres han hecho contigo.

  Y antes de lo que uno se espera ya estamos en esas circunstancias tan comunes en el desarrollo vital de las criaturas: las visitas al médico, la guardería, las vacunas, los catarros, los primeros pasos, etc. Como norma general y, como decía el monólogo, tu hijo comienza a practicar deportes de riesgo: "esquining o lanzarse de cabeza contra todas las esquinas, tresilling o tirarse desde el tresillo de morros contra la mesa y el telefunking que básicamente consiste en correr hacia el televisor y empotrarse contra la pantalla; por nombrar sólo algunos de los más comunes."

 El tema de las comidas es un apartado también muy interesante: "Tú le intentas dar la papilla y él que <<pa´tu padre>>. Y, sin embargo, como dejes el jabón a su alcance estás perdido.... podrían hacer potitos con sabor a lavavajillas: Compota de Fairy- Les alimenta y les lava el estómago." También relacionado con la comida está esa costumbre tan comúnmente extendida entre los pequeñines de tragarse cosas. Lo de las monedas es lo que más les obsesiona: "Sólo falta que en los ojos les aparezcan las cerezas para ser una máquina tragaperras. Después de la visita al médico el diagnóstico suele ser siempre el mismo: que le des un laxante y a esperar a que la expulse. Y tú todo el día persiguiéndolo con el orinal.  Estás más pendiente de la devolución del niño que de la de Hacienda. Es en esa época cuando descubres que el dinero es una mierda." ¡Cuánta verdad!

 En fin, es curioso cómo te sorprende la vida. Yo, y no es la primera vez que lo digo, que no soy nada devoto de las personitas de menos de cinco años y esta es la segunda hija que tengo. Y mira tú por donde, soy feliz.